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El concepto de infancia nace del resultado de un largo y conflictivo proceso dialéctico.
La concepción es de un ser humano pero inacabado. "El niño un adulto pequeño".
En iconografía se representaba a los niños como imágenes reducidas de los adultos. Se era niño mientras no se fuera capaz de ser autónomo.
La duración de la infancia se circunscribía al período vital en el que el niño no era capaz de subsistir biologicamente. -
Los niños eran consideras como recursos económicos, debido a que a partir de los 9 años abandonaban su familia para desarrollar labores de servicios domésticos.
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Se le reconoce al niño con una condición innata de bondad e inocencia. Infante "Como un ángel" Niño "Bondad innata"
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En este siglo se le da la categoría de infante pero condicionado que le falta para ser alguien. "Es un ser primitivo".
Rosseau advierte las características especiales de la infancia (Formas particulares de ver, entender y de sentir), es por ello que que debían existir formas especificas de educación. -
En este período los padres se interesaron por los estudios de los hijos.
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El siglo XX fue denominado como el siglo del niño y el adolescente. Con la vida moderna y el desarrollo de la ciencia, la técnica y la tecnología, los derechos se desarrollaron plenamente para atender las necesidades de los infantes y apareció la pediatría, se fortaleció la psicología y el derecho se ocupó de la infancia.
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En el siglo XX en la convención internacional de los derechos del niño aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, se define como un sujeto de derecho, reconociendo al infante el estatus de persona y ciudadano que, por ende, están obligados a reconocer los derechos y obligaciones de todos los actores sociales. Esto permitiría incluir esta población en las políticas y programas sociales que influirían en la vida de la población infantil.
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En el mundo moderno en la educación infantil se centra en la enseñanza integral: - Conocer APRENDER - Hacer
- Ser
- Vivir Juntos -
Con la ley 1098 de infancia y adolescencia (2006), se define como ser social activo y sujeto pleno de derechos, concebido como un ser único, con una personalidad activa, biológica, psíquica, social y culturalmente en expansión.