-
Desarrollo: El cerebro del recién nacido está en un estado muy plástico, con una rápida proliferación neuronal.
-
El desarrollo postnatal del cerebro humano, desde el nacimiento hasta la adolescencia, es un proceso complejo y dinámico.
-
Desarrollo:
Sinaptogénesis intensa y comienzo de la mielinización, mejorando la eficiencia de las conexiones neuronales.
El cerebro del niño crece significativamente en tamaño y complejidad. -
Lesiones perinatales pueden afectar el desarrollo cognitivo posterior.
Problemas como la hipoxia (falta de oxígeno al nacer) pueden causar daños neurológicos significativos.
Infecciones congénitas y trastornos metabólicos pueden impactar negativamente en el desarrollo neurológico. -
Desarrollo básico de reflejos y respuestas sensoriales.
Capacidad de succionar, agarrar y llorar en respuesta a estímulos.
Reconocimiento de voces y caras, especialmente de los cuidadores principales. -
Nutrición adecuada y cuidados inmediatos, incluyendo la lactancia materna.
Estimulación sensorial y contacto piel con piel para favorecer el desarrollo afectivo y cognitivo. -
El crecimiento de las dendritas y la formación de nuevas sinapsis son extremadamente rápidos durante este periodo.
-
Aumento del volumen cerebral debido a la proliferación de neuronas y glía.
-
Retrasos en el desarrollo motor, como no gatear o caminar a tiempo, pueden indicar problemas cognitivos.
Trastornos como el autismo pueden comenzar a mostrar señales tempranas. -
Estimulación sensorial y afectiva a través de interacciones cotidianas.
Ambiente enriquecido con juegos, música y lectura para fomentar el desarrollo cognitivo. -
Desarrollo del reconocimiento de caras y sonidos.
Comienzos de la memoria y el aprendizaje a través de la exploración y el juego.
Desarrollo del lenguaje pre-verbal: balbuceo y gestos comunicativos. -
Desarrollo:
Mayor desarrollo de la corteza prefrontal, responsable de funciones ejecutivas.
Continuación del desarrollo del lenguaje y habilidades motoras. -
Desarrollo:
Aceleración en la mielinización y crecimiento del hipocampo, crucial para la memoria.
Desarrollo significativo de habilidades motoras finas y gruesas. -
Desarrollo del lenguaje: formación de frases simples y aumento del vocabulario.
Mejora de la memoria a corto plazo y la capacidad de seguir instrucciones simples.
Inicio del juego simbólico, que indica desarrollo de la imaginación y habilidades cognitivas complejas. -
Problemas en el desarrollo del lenguaje pueden ser señales de trastornos neurocognitivos.
Trastornos del sueño y dificultades en la regulación emocional pueden afectar el desarrollo cognitivo. -
Interacción social con otros niños y adultos para fomentar habilidades de comunicación y socialización.
Rutinas estructuradas y consistentes que proporcionan un entorno seguro y predecible. -
Educación preescolar que proporciona oportunidades para el aprendizaje estructurado y el desarrollo de habilidades sociales.
Ambiente familiar que apoya y estimula el desarrollo cognitivo a través de actividades educativas y recreativas. -
Mejora en la planificación, toma de decisiones y habilidades sociales.
Desarrollo del pensamiento lógico y la capacidad de resolver problemas simples.
Avance en la comprensión de conceptos abstractos y relaciones espaciales. -
Desarrollo:
Continuación de la mielinización y refinamiento de conexiones sinápticas.
Desarrollo de habilidades motoras finas y coordinación ojo-mano necesarias para actividades académicas y recreativas. -
Desarrollo del pensamiento lógico y habilidades académicas, como lectura, escritura y aritmética.
Mejora de la memoria a largo plazo y la capacidad de organizar y retener información compleja.
Desarrollo de habilidades de autorregulación y control de impulsos. -
Aparición de síntomas de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) y otros trastornos del desarrollo.
Dificultades de aprendizaje pueden manifestarse en la adquisición de habilidades académicas básicas. -
Calidad de la educación y el apoyo de los maestros.
Participación en actividades extracurriculares que fomenten el desarrollo de habilidades diversas y la autoestima. -
Diagnóstico de trastornos del aprendizaje, como dislexia, discalculia y disgrafía.
Problemas emocionales y conductuales, como ansiedad y depresión, pueden afectar el rendimiento académico. -
Problemas de salud mental, como la depresión y ansiedad, pueden surgir y afectar el desarrollo cognitivo.
Riesgo de conductas impulsivas y toma de decisiones arriesgadas debido a la inmadurez relativa de la corteza prefrontal. -
Desarrollo del pensamiento abstracto y habilidades de razonamiento complejo.
Mejora en la toma de decisiones, planificación a largo plazo y capacidad para manejar múltiples tareas.
Avance en la identidad personal y habilidades sociales complejas. -
Desarrollo:
Maduración de la corteza prefrontal y otras áreas corticales responsables de funciones ejecutivas avanzadas.
Cambios hormonales y desarrollo físico asociado con la pubertad. -
Toro Trallero, J. y Ezpeleta, L. (2014). Psicopatología del desarrollo. Difusora Larousse - Ediciones Pirámide.
Adrián Serrano, J. E. (2008). El desarrollo psicológico infantil: áreas y procesos fundamentales. Castelló de la Plana: Universitat Jaume I.
Stamm, J. (2018). Neurociencia infantil: el desarrollo de la mente y el poder del cerebro de 0 a 6 años. Madrid: Narcea Ediciones. -
Influencias hormonales y presión social tienen un impacto significativo en el desarrollo cognitivo y emocional.
Apoyo social y familiar es crucial para una transición exitosa hacia la adultez. -
Bausela Herreras, E. (2016). Semrud, M. y Teeter, P.A. (2011). Neuropsicología infantil. Evaluación e intervención en los trastornos neuroevolutivos. Madrid: Pearson-UNED.
-
López Bauta, A.A. & Hernández Cedeño, E. (2020). El cuidado parental durante el primer año de vida. Revista Iberoamericana de Psicología, 13(1), 13-22.
Dudek, R.W. y Vidrio Morgado, H. (Trad.). (2015). Embriología (6a. ed.). Philadelphia: Wolters Kluwer Health.