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Maslow propuso la pirámide de necesidades humanas, culminando en la autorrealización. Este enfoque motivacional fue clave para entender que un líder efectivo no solo da órdenes, sino que inspira el crecimiento personal.
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Descubren que el liderazgo no es solo técnico o autoritario, sino que la consideración hacia las personas es tan importante como la tarea. Este enfoque humanista es una antesala de la inteligencia emocional en el liderazgo.
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Gardner incluye la inteligencia interpersonal e intrapersonal como tipos de inteligencia. Estas ideas influyeron directamente en la definición de IE de Goleman, destacando la importancia de entender y manejar emociones propias y ajenas en el liderazgo.
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Estudia en Harvard bajo la tutela de David McClelland y otros expertos en motivación y comportamiento humano, lo que lo prepara para desarrollar una visión del liderazgo basada en la emoción y la conciencia social.
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Aunque Goleman lo popularizó, los psicólogos Peter Salovey y John Mayer fueron los primeros en definir IE como la habilidad de percibir, comprender y regular emociones. Esta fue la base científica del concepto.
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Goleman publica su obra que cambia la forma en que el liderazgo es entendido. Afirma que el éxito de un líder depende más de la IE que del coeficiente intelectual o la formación técnica.
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Goleman identifica cinco componentes clave de la IE en líderes: autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales. Este artículo se vuelve referencia mundial para empresas y escuelas de liderazgo.
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Goleman junto con Richard Boyatzis afirma que el papel principal del líder es manejar las emociones colectivas, creando climas emocionales positivos para lograr resultados sostenibles. Nace el concepto de “liderazgo resonante”.
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Se sistematizan competencias agrupadas en IE personal (autogestión) y IE social (relación con otros), útiles para evaluar y desarrollar líderes más completos en organizaciones.
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Durante el COVID-19, muchas organizaciones reconocen que los líderes emocionalmente inteligentes (capaces de gestionar incertidumbre, empatía y resiliencia) son más efectivos. Goleman y otros expertos retoman sus ideas para capacitar líderes en ambientes complejos.