-
En la antigua ciudad de Ur, los comerciantes agrícolas firmaban contratos escritos en tablillas de arcilla para entregar cereales o ganado en fechas futuras a precios pactados. Aunque rudimentarios, estos acuerdos ya buscaban reducir la incertidumbre sobre precios futuros.
-
En Osaka, se establece el primer mercado organizado de futuros: el mercado de arroz de Dojima. Los samuráis, que recibían arroz como salario, comenzaron a venderlo a futuro para asegurar su valor. Se reconocen como los primeros contratos estandarizados que se negociaban públicamente.
-
En EE. UU., se establecen contratos forward en productos agrícolas como trigo, maíz y algodón. En 1848 nace la Chicago Board of Trade (CBOT), donde se introducen los primeros futuros estandarizados. Esto da paso a contratos con reglas claras, fechas fijas y cámaras de compensación para reducir riesgos de incumplimiento.
-
Se crean los primeros futuros financieros, como futuros sobre divisas y tasas de interés. Fischer Black, Myron Scholes y Robert Merton desarrollan el modelo Black-Scholes, que permite calcular el valor teórico de una opción. Esto da credibilidad y precisión matemática al mercado de opciones, impulsando su crecimiento.
-
Grandes bancos comienzan a diseñar derivados personalizados como swaps de tasas de interés y swaps de divisas. Se expanden los derivados exóticos (estructurados) y las operaciones fuera de bolsa, sin intermediarios. Estos contratos permiten flexibilidad, pero también elevan el riesgo de contraparte.
-
La mala gestión y falta de regulación sobre derivados complejos como los CDOs y CDS (seguros sobre bonos) provocaron pérdidas masivas. La quiebra de Lehman Brothers mostró cómo estos instrumentos, mal entendidos y apalancados, podían desestabilizar el sistema financiero. En respuesta, se impone regulación estricta a los derivados OTC.
-
Se implementan leyes como Dodd-Frank Act (EE.UU.) y EMIR (Europa) para obligar a que muchos derivados OTC pasen por cámaras de compensación y se registren públicamente.
Aumenta la transparencia y se busca reducir el riesgo sistémico. -
Los derivados son usados por bancos, empresas, fondos e inversionistas para cubrir riesgos de tasas, divisas, acciones y más. Existen mercados electrónicos, algoritmos y productos híbridos. Su uso responsable y bien regulado los convierte en pilares de la gestión financiera moderna.