Lucas 23 (20-54)

  • 20

    Lucas 23 (20)

    Lucas 23 (20)
    Y les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús.
  • 21

    Lucas 23 (21)

    Lucas 23 (21)
    Pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡a Crucifícale, crucifícale!
  • 22

    Lucas 23 (22)

    Lucas 23 (22)
    Y él les dijo por tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho este? a Ninguna culpa de muerte he hallado en él; le castigaré, pues, y le soltaré.
  • 23

    Lucas 23 (23)

    Lucas 23 (23)
    Mas ellos insistían a grandes voces, pidiendo que fuese a crucificado. Y las voces de ellos y de los principales sacerdotes prevalecieron.
  • 24

    Lucas 23 (24)

    Lucas 23 (24)
    Entonces Pilato determinó que se hiciese lo que ellos pedían.
  • 25

    Lucas 23 (25)

    Lucas 23 (25)
    Y les soltó a aquel que había sido echado en la cárcel por sedición y homicidio, a quien habían pedido; y entregó a Jesús a la voluntad de ellos.
  • 26

    Lucas 23 (26)

    Lucas 23 (26)
    Y, al llevarle, tomaron a un tal Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.
  • 27

    Lucas 23 (27)

    Lucas 23 (27)
    Y le seguía una gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él.
  • 28

    Lucas 23 (28)

    Lucas 23 (28)
    Mas Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos,
  • 29

    Lucas 23 (29)

    Lucas 23 (29)
    porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron y los pechos que no criaron.
  • 30

    Lucas 23 (30)

    Lucas 23 (30)
    Entonces comenzarán a decir a los amontes: Caed sobre nosotros, y a los collados: Cubridnos
  • 31

    Lucas 23 (31)

    Lucas 23 (31)
    porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?
  • 32

    Lucas 23 (32)

    Lucas 23 (32)
    Y llevaban también con él a otros dos, que eran amalhechores, para ser ejecutados.
  • 33

    Lucas 23 (33)

    Lucas 23 (33)
    Y cuando llegaron al lugar que se llama de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.
  • 34

    Lucas 23 (34)

    Lucas 23 (34)
    Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.
  • 35

    Lucas 23 (35)

    Lucas 23 (35)
    Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él junto con ellos, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si este es el Mesías, el escogido de Dios.
  • 36

    Lucas 23 (36)

    Lucas 23 (36)
    También los soldados se burlaban de él, acercándose y ofreciéndole vinagre
  • 37

    Lucas 23 (37)

    Lucas 23 (37)
    y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo.
  • 38

    Lucas 23 (38)

    Lucas 23 (38)
    Y había también sobre él un título escrito con letras griegas, y latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS.
  • 39

    Lucas 23 (39)

    Lucas 23 (39)
    Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.
  • 40

    Lucas 23 (40)

    Lucas 23 (40)
    Y respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condenación?
  • 41

    Lucas 23 (41)

    Lucas 23 (41)
    Y nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos alo que merecieron nuestros hechos; pero este ningún mal hizo.
  • 42

    Lucas 23 (42)

    Lucas 23 (42)
    Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
  • 43

    Lucas 23 (43)

    Lucas 23 (43)
    Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
  • 44

    Lucas 23 (44)

    Lucas 23 (44)
    Y cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.
  • 45

    Lucas 23 (45)

    Lucas 23 (45)
    Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por en medio.
  • 46

    Lucas 23 (46)

    Lucas 23 (46)
    Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.
  • 47

    Lucas 23 (47)

    Lucas 23 (47)
    Y cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo.
  • 48

    Lucas 23 (48)

    Lucas 23 (48)
    Y toda la multitud de los que estaban presentes en este espectáculo, al ver lo que había acontecido, se volvían golpeándose el pecho.
  • 49

    Lucas 23 (49)

    Lucas 23 (49)
    Mas todos sus conocidos y las mujeres que le habían seguido desde Galilea estaban mirando desde lejos estas cosas.
  • 50

    Lucas 23 (50)

    Lucas 23 (50)
    Y he aquí, había un hombre llamado José que era miembro del concilio, hombre bueno y justo
  • 51

    Lucas 23 (51)

    Lucas 23 (51)
    (quien no había consentido en el consejo ni en los hechos de ellos), de Arimatea, ciudad de Judea, que también esperaba el reino de Dios;
  • 52

    Lucas 23 (52)

    Lucas 23 (52)
    este fue a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús.
  • 53

    Lucas 23 (53)

    Lucas 23 (53)
    Y bajándolo, lo envolvió en una sábana y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie.
  • 54

    Lucas 23 (54)

    Lucas 23 (54)
    Y era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo.