-
Nace un 23 de octubre del año 1491, en el Castillo de Loyola. Dicho castillo se encontraba ubicado en Loyola, Guipúzcoa
-
Abandona su hogar para ir a servir al tesorero del Reino de Castilla, Juan Velazques.
-
Luego de servir como virrey de Navarra, partió a Pamplona para defender este lugar del Conde de Foix y su ejército francés.
-
Siendo un oficial del ejército español en ese año, Loyola sufrió una lesión que tuvo como saldo una pierna rota. Esto ocurre en la Batalla de Pamplona a causa de un proyectil de cañón de infantería francesa.
-
Dado que estaba incapacitado por la herida en su pierna, Loyola decidió recuperarse de la fractura en su castillo. Debido a que en dicho lugar solamente había dos libros, se vió obligado a leer únicamente la llamada "Vida de Jesucristo", y un santoral conocido como "La vida de los Santos". Este suceso marca la etapa que definiría el destino de el conocido Iñigo.
-
Se confiesa en Montserrat y se queda una temporada en lugares cercanos. Pasado un tiempo, decide partir a Tierra Santa pero dada una peste que acaecia en ese lugar, se ve obligado a quedarse en Manresa por un año. Abandonando su manto de soldado, se dice que deja su espada en un altar y regala sus ropas a un pordiosero, siendo aquí donde comienza su verdadera historia, pero también una etapa lúgubre y poco hablada de la vida de Loyola, que marcaría al mundo de muchas formas.
-
En el año en que Iñigo estuvo en este lugar, se caracterizó por rezar constantemente, practicar el ayuno y la autoflagelación como ofrecimiento a su dios y para purgar sus pecados. Es aquí, en una cueva, que tiene una revelación que lo inspira a practicar los "ejercicios espirituales", y a seguir en su viaje.
-
Ignacio no poseía mucho conocimiento en ciertos campos que requería para sus objetivos, así que viajó a Jerusalén, pero no sin antes, viajar por Alcalá, Barcelona, Venecia y Génova, en donde tuvo que aprender a hablar en Latín y estudió varios campos teológicos.
-
Loyola tenía una fuerte idea de que la juventud y las masas necesitaban ser adoctrinadas y que esto podía lograrse por medio de la "incursión" al pensamiento (sentimiento que luego transmitiría a la "Societas Iesu"), la inquisición española le arrestó bajo los cargos de hablar acerca de situaciones inmorales y de hacer reuniones que trataban acerca de temas aberrantes.
-
Luego de su desagradable encuentro con la inquisición, Iñigo había partido a Francia para continuar sus estudios en una universidad parisina llamada Universidad de Montaigu. Dada su tendencia al sincretismo y al adoctrinamiento, la inquisición le rastreó dado que varios compañeros acusaron a Loyola de pretender hacerles cambiar de parecer acerca de muchas ideas y pensamientos que no iban en la línea de su aprendizaje y que el justificaba como ser los "ejercicios espirituales".
-
Debido a que Ignacio había logrado convencer a 6 de sus compañeros para participar de su filosofía, su nombre comenzó a resonar en muchas partes. Esto pues, despertó el interés y a la vez el repudio de ciertas personalidades filosóficas del siglo XVI, catalogando a Loyola como un "Fanático religioso más"; Cosa que a Iñigo poco importaba, dado que sus objetivos estaban centrados en crear algo un poco más trascendente.
-
Con 44 años y junto a sus 6 seguidores, Loyola tenía un plan muy claro: fundaría una orden de carácter religioso con aspectos militares que se dedicaría a la "evangelización" y el trabajo de misioneros. Fue así que en Montmartre fundaría lo que llegaría a conocerse como la Compañía de Jesús, jurando todos los votos de pobreza, castidad y obediencia, así como una total e indiscutible lealtad y sumisión a la figura papal.
-
Pasado un tiempo desde la fundación de la Orden Jesuita, Loyola debería hacerle frente a un antiguo adversario: La inquisición española. Ahora en busca de él y formalmente acusándole de hereje, de corromper mentes y de heterodoxia, Loyola, sus formados generales y algunos seguidores se vieron obligados a ocultarse y a huír durante un tiempo, aprovechando este para hacer viajes de "evangelización" a muchos lugares.
-
En la mañana de navidad de 1538, Loyola celebra la primer misa formal organizada por jesuitas, todo esto en la Basílica de Santa Maria Maggiore ubicada en la capital italiana, Roma.
-
Ese mismo año, el Papa número 220, conocido como Paulo III, aprueba la Constitutionem de Societate Iesu y también emite la bula papal de autorización conocida como Regimini Militantis Ecclesiae, dando así pase libre a los jesuitas y permitiendo su existencia. Este punto marca el ascenso oficial de los jesuitas, y una etapa que vería a la orden involucrada como autora de muchos actos y acontecimientos, tanto nobles como siniestros.
-
Loyola supervisa la creación de la llamada Constitutionem de Societate Iesu, o la Constitución de la Compañía de Jesús. Esta contenía ciertas enseñanzas acerca de la confesión, la caridad, la "enseñanza" jesuita, así como la predicación y varias obras relacionadas con la Orden Jesuita. A pesar de estar su salud en deterioro, Loyola es elegido como Praepositus Generalis de manera unánima.
-
Loyola pasa los últimos 15 años de su vida trabajando y dando aportes para y por la Societas Iesu. Es en este tiempo en que transmite todo lo que ha aprendido a sus sucesores, incluyendo muchas técnicas que aprendió en su juventud en materia de aprendizaje, enseñanza y adoctrinamiento. Se caracterizó por de hecho, ejercer un sincretísmo férrero, debido a que su ideología de adoctrinamiento se volvió hacia las mentes de altos puestos y gobernantes. Esto se vió evidenciado luego de su muerte.
-
Loyola muere un 31 de Julio del año 1556 en Roma. Fallece de manera lenta y agonizante debido a una cepa de malaria, aunque aún se especula que pudo ser debido a una colecistitis avanzada que le produjo dolor abdominal, fiebre, escalofríos y vómitos. Años después, en un 27 de julio del año 1609, el entonces sucesor de León XI, conocido como el papa número 233 o Paulo V, le beatifica y es canonizado 13 años después por el sucesor de Paulo V, el papa 234 llamado Gregorio XV
-
Ignacio de Loyola es recordado, amado y odiado hasta los días contemporáneos. En su legado queda el haber sido un hombre que ayudó mucho a causas benéficas y humanitarias, y que dedicó su vida a la Societas Iesu, buscando siempre cierta paz y el estar en línea con sus creencias. Pero también, el haber dado vida a una Orden que como se dijo, tiene en su haber un legado tanto altruista como oscuro. Claro que esta es una historia para otro momento.