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Ante el avance cristiano fueron sucumbiendo todos, excepto el de Granada bajo la dinastía árabe de los Nazaríes, en sus dos siglos y medio de existencia la dinastía nazarí mantuvo la independencia gracias a su hábil gestión diplomática con los reinos cristianos y la llegada masiva de andalusíes procedentes de otros reinos que incrementaron su potencialidad económica. Los Reyes Católicos emprendieron una guerra de conquista, terminó con la incorporación definitiva del reino de Granada.
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Hacia el año 1147, tuvo lugar la invasión almohade, nuevo imperio islámico norteafricano, que ocupó Al-Andalus y amenazó gravemente a los reinos cristianos. La invasión almohade fue difícil y lenta, derrotaron en Alarcos a Alfonso VIII de Castilla pero la reacción cristiana se materializó en la victoria de Las Navas de Tolosa, clave en el proceso de la Reconquista cristiana y que supuso la división de los dominios musulmanes en los tres reinos de Murcia, Valencia y Granada
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Los almorávides bereberes del norte de África que habían consolidado un poder importante en la zona. En 1086, al mando de Yusuf ibn Tasfin comienzan la expansión por Al-Andalus frenando a los castellanos en Sagrajas, Consuegra y Uclés. Su avance fue frenado en Valencia y en Zaragoza. Las subidas de impuestos y su ortodoxia religiosa terminaron generando revueltas internas, fragmentación política y la aparición de los segundos y más débiles reinos taifas, de corta duración.
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Se formalizó la desaparición del Califato de Córdoba y culminó el proceso de formación de los reinos de taifas, Estados independientes. Esta situación debilitó Al-Andalus y fue aprovechada por los reinos cristianos, que pasaron de la colaboración puntual a la exigencia del pago de parias a cambio de su protección, estos tributos reforzaron el poder militar cristiano y el avance territorial que llevó a la ocupación de Toledo por Alfonso VI de Castilla.
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El reino taifa de Toledo con Al-Mamun tiene un gran poder político y económico.
Éste muere asesinado y le sucede Qadir en el 1075 (los alfaquíes son los encargados de las leyes).
En 1081 es devuelto por el rey de Castilla, por Alfonso VI y éste luego intenta conquistar Toledo por lo que desaparece el reino taifa de Toledo. -
Abd al-Rahman III provocó un cambio en la dinámica política anterior. Consiguió someter todo el territorio andalusí y frenar el avance cristiano por el norte. Los impuestos financiaron un ejército mercenario de bereberes y esclavos. Almanzor consiguió monopolizar el poder bajo el califato de Hisham II y establecer una dictadura militar a su muerte su hijo no supo mantener la misma línea y murió en 1008
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Abd al-Rahman I fundó el Emirato de Córdoba, independiente del Califato de Damasco. Se formó un sólido núcleo de fieles que ocuparon los cargos públicos,se mejoro la organización administrativa y la recaudación de impuestos. El aumento de la recaudación permitió, la creación de un ejército mercenario y permanente compuesto por tropas de todas las etnias más un núcleo de esclavos extranjeros, este ejército realizó aceifas o expediciones militares de castigo contra los reinos cristianos del norte.
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Al Andalus fue una provincia del califato de Damasco dirigida por un gobernador. En este período, Córdoba se convirtió en la capital política de Al-Andalus. Problemas internos debido a la discriminación entre los aristócratas árabe y los bereberes. El acontecimiento que pone fin al periodo es el cambio político en el mundo árabe-musulmán en el 750 la caída de la dinastía de los Omeya en Damasco y su sustitución por la dinastía de los Abasíes.
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Desde 716 la conquista se hizo más dura y comportó la conquista de las tierras próximas a los Pirineos y la Septimania. En el año 732 los musulmanes fueron derrotados por Carlos Martel en Poitiers en su intento de expansión. Del mismo modo, la hostilidad de vascos, cántabros y astures, así como la accidentada orografía del terreno hizo desistir a los musulmanes de su conquista, perfilándose como frontera de sus dominios la cordillera Cantábrica y los Pirineos.
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Grupos provenientes de Oriente y del Norte de África (árabes, sirios y bereberes), de religión musulmana, al mando de Tarik, derrotaron al rey visigodo Don Rodrigo en la batalla de Guadalete. Empezó así la dominación árabe de la Península Ibérica.