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Ignacio de Loyola nació el 24 de octubre de 1491 en el castillo de Loyola en Azpeitia, población de Guipúzcoa, cerca de los Pirineos. -
López de Loyola inició su carrera como hombre de armas formando parte de las tropas oñacinas del reino de Castilla. -
A los treinta años de edad cayó herido en la Batalla de Pamplona cuando defendía la ciudad de las tropas francesas de Enrique II de Navarra.[6] Este hecho sería determinante en su vida, pues la lectura durante su convalecencia de libros religiosos lo llevaría a profundizar en la fe católica y a la imitación de los santos. -
Mientras se recuperaba leyó varios libros religiosos que le llevaron a consagrarse a la vida espiritual y abandonar su vida mundana. Después de hacer confesión en el monasterio de Montserrat en 1522, se retiró a una cueva cerca de Manresa (en la provincia de Barcelona) donde vivió y rezó durante diez meses con una gran austeridad, tras lo cual emprendió un viaje de peregrinación a Jerusalén. -
De vuelta a España en 1524, estudió en las universidades de Barcelona, Alcalá de Henares y Salamanca -
En 1528 viajó a París, en cuya universidad estudió y se licenció en artes -
Se dirige a Roma, donde es ordenado sacerdote -
Los miembros que componen la fraternidad se dirigen a Roma donde obtienen el permiso oral del papa Pablo III, quien dio la confirmación oficial de la orden en 1540. -
Ignacio de Loyola falleció el 31 de julio de 1556 en su celda de la sede de los jesuitas en Roma. Fue enterrado en el lugar donde actualmente está la iglesia del Gesú en Roma. -
El papa Gregorio XV lo canonizó el 12 de marzo de 1622 junto con Francisco Javier, Felipe Neri, Teresa de Jesús e Isidro Labrador.