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La vacilación del gobierno permitió a los carlistas, con gran apoyo popular, organizar la guerra con el método de guerrillas, hasta que el general Zumalacárregui organiza un ejército en territorio vasco-navarro, y el general
Cabrera unifica las partidas aragonesas y catalanas.
Mediante el Convenio de Vergara 1839, los generales Maroto y Espartero firmaron la paz, y acordaron mantener los fueros en las provincias vascas y Navarra e integrar a la oficialidad carlista en el ejército liberal. -
Su origen, se debió al fracasar los intentos de casar a Isabel II con el pretendiente carlista, Carlos Luis de Borbón, que había sido pretendido por distintos sectores moderados de Isabel.
Sin embargo, Isabel II terminó casándose con su primo Francisco de Asís de Borbón -
Beneficiados por el clima de libertad que introdujo la revolución de la “Gloriosa”, el carlismo había revivido como fuerza política.
Los generales Martínez Campos y el general Fernando Primo de Rivera, derrotaron a los carlistas en Cataluña, Navarra y País Vasco.
Otros, se integraron en partidos nacionalistas del País Vasco y Cataluña.