-
Con los primeros llantos, comienza mi historia en este mundo, destinada a llenarlo de amor y propósito.
Desde mi nacimiento, he estado desarrollando mi inteligencia emocional al aprender a reconocer y expresar mis sentimientos[1]. -
Culminación exitosa de la educación secundaria en la Institución Educativa Antonio Lenis, un paso hacia el futuro brillante que me espera. Utilicé mi inteligencia intrapersonal para establecer metas y mantener la motivación durante mis estudios secundarios[2].
-
Con una maleta llena de sueños y una mente ansiosa por aprender, dejé mi hogar para perseguir mi pasión en el campo de la salud y a trabajar por mi sustento en Riohacha, La Guajira, luego de haber vivido toda mi vida en Sincelejo, Sucre.
Demostré habilidades de adaptación y resolución de problemas al enfrentar el desafío de mudarme a una nueva ciudad para perseguir mis metas educativas y profesionales[3]. -
Inicio de una carrera en el campo de la salud, con uniforme impecable y corazón compasivo, di el primer paso en mi camino para ayudar a los demás.
Desarrollé habilidades prácticas y empáticas en el campo de la enfermería, demostrando una combinación de inteligencia interpersonal e intrapersonal[4]. -
Establecimiento de un hogar con mi pareja y preparación para la familia que construiremos juntos, con cajas llenas de recuerdos y corazones llenos de amor, nos lanzamos juntos a la emocionante aventura de construir nuestro propio hogar, donde cada rinconcito está impregnado de felicidad y complicidad.
Demostré habilidades de colaboración y comunicación al trabajar junto a mi pareja para establecer nuestro hogar y construir una vida juntos[6]. -
Ocasionando lágrimas de alegría y risas de asombro, recibimos a nuestro pequeño milagro en este mundo, donde su sonrisa se convierte en la luz que ilumina nuestros días más oscuros.
Desarrollé mi inteligencia emocional al aprender a gestionar mis propias emociones y responder a las necesidades emocionales de mi hijo recién nacido[7]. -
Con una mochila llena de sueños y ojos brillantes de emoción, nuestro pequeño explorador da sus primeros pasos hacia la aventura del aprendizaje escolar.
Utilicé mi inteligencia interpersonal al establecer relaciones colaborativas con maestros y personal escolar para apoyar el éxito académico y emocional de mi hijo en la escuela[8]. -
Una nueva etapa académica con el objetivo de contribuir al campo de la psicología, con libros en una mano y sueños en la otra, me sumergí en el fascinante laberinto de la mente humana, lista para descubrir sus misterios más profundos.
Estoy explorando y desarrollando mi inteligencia lingüística al estudiar y comunicarme sobre temas complejos[5]. -
Sintiendo mariposas en el estómago y el corazón latiendo al ritmo de una nueva melodía, dimos la bienvenida a nuestra pequeña princesa, quien llena cada rincón de nuestra vida con risas y amor incondicional.
Desarrollé habilidades de gestión del tiempo y organización al equilibrar las demandas de cuidado de un recién nacido con las responsabilidades familiares y laborales[9]. -
Llevando mi corazón lleno de esperanza y determinación, me uní a la noble misión de la Fundación Acción contra el Hambre, donde cada día luchamos por un mundo sin hambre ni desnutrición, apoyando en las comunidades mi linda Guajira.
-
Ayuda a la población migrante, con manos dispuestas a tender puentes y corazones llenos de compasión, me embarqué en la noble misión de ser una voz para los que no tienen voz, iluminando el camino hacia un futuro más justo y humano.
-
Con gratitud en el corazón y sonrisas en los rostros, celebramos el regalo más preciado de todos, la salud y la vida que nos permite disfrutar juntos de cada momento con amor y alegría.
Demuestro día a día resiliencia y optimismo al enfrentar los desafíos y celebrar los momentos de alegría y gratitud junto a mi familia[10].