Momentos históricos de Ética

  • Tales de Mileto
    624 BCE

    Tales de Mileto

    Se le considera el primer filosofo de la historia de la filosofía occidental. La felicidad, según Tales, se asociaba a la virtud, la salud corporal y la educación del alma. Por lo tanto, una vida feliz tenía que ser práctica y realista, enriquecida por la observación constante y la aplicación de los conocimientos aprendidos. Esta ética refleja una comprensión profunda de la interconexión entre la sabiduría y la dicha, a la vez que un sentido muy pragmático sobre la filosofía.
  • Pitágoras de Samos
    530 BCE

    Pitágoras de Samos

    Concibe la idea de armonía con el universo, lo que conlleva la concepción de un alma natural capaz de unirse con el universo. Dominada por la creencia en la metempsicosis o transmigración de almas, y por el dualismo órfico. Aconsejaba la obediencia y el silencio, la abstinencia de consumir alimentos, la sencillez en el vestir y en las posesiones, y el hábito del autoanálisis.
  • Sócrates
    470 BCE

    Sócrates

    Es considerado el padre de la Ética, pues introduce el término moral intelectual ARETÉ, afirmando que se puede definir y mostrar a los demás. Para el la virtud es la disposición última y radical del hombre, aquello para lo cual ha nacido propiamente, y esa virtud es la ciencia. La ética socrática es la corriente filosófica que busca explicar y entenderla virtud y el bien como objetivos supremos de la vida humana. Discutía solamente acerca de las cosas morales.
  • Platon
    427 BCE

    Platon

    En la doctrina platónica la excelencia humana, la virtud, se identifica con el conocimiento, único y auténtico bien, para Platón la mente y las facultades racionales constituyen la parte fundamental del alma y del hombre todo, de donde concluye que el elemento intelectual es causa y principio de todo aquello que es virtuoso.
  • Aristóteles
    384 BCE

    Aristóteles

    Aborda la cuestión ética desde: la naturaleza humana. Todas las acciones y libres elecciones tienden al parecer hacia algún bien, siendo el bien supremo de la vida humana la felicidad, que es aquello que buscamos en sí mismo y respecto a lo cual todos los demás fines y bienes no son sino medios. Para el, la felicidad consiste en el ejercicio constante de la virtud, la cual es relativa a cada uno de nosotros.La virtud, afirma que es un hábito que constituye algo semejante a una segunda naturaleza
  • San Agustín de Hipona
    354 BCE

    San Agustín de Hipona

    La ética de san Agustín se funda en el amor, un amor que viene dado de Dios y que el hombre solo lo puede encontrar en él mismo, describe ese amor como una hermosura inigualable que lleva al hombre a conocer al ser supremo, dador de vida que es Dios. Explica que el fin último de la persona es alcanzar la felicidad en Dios su creador, en donde hay un predominio de la voluntad mas que de la razón para moverse hacia el bien superior. Así, el uso de la libertad humana conduce a vivir rectamente.
  • Zenón
    333 BCE

    Zenón

    Es más conocido por su contribución a la filosofía ética, aunque sus enseñanzas también abarcaban áreas de la lógica y la física. A nivel ético, postulaba que la virtud era el mayor bien y que la felicidad se encontraba en vivir de acuerdo con la naturaleza. Su base fue la moral de los filósofos cínicos. Ponía énfasis en el bien racional que se obtenía a través de una vida virtuosa, es decir, acorde a la naturaleza.
  • San Anselmo
    1033

    San Anselmo

    Centra su doctrina moral en torno al concepto de rectitud que, en el fondo, es el sometimiento del hombre a la voluntad divina. Así, la justicia —en el sentido evangélico de santidad— es la rectitud de la voluntad que se observa por la misma rectitud. Así mismo, sostiene que la predestinación y la presciencia divina no se oponen a la libertad de la voluntad. Para Anselmo el conocimiento comienza por los sentidos a través de los cuales percibimos las cosas como son.
  • Tomas de Aquino
    1225

    Tomas de Aquino

    Ubica la ética en Dios. Sólo en Dios el hombre encuentra su perfección y su bien absoluto, porque en Él el cumplimiento de la felicidad es infinito. En la filosofía tomista, la representación concreta de este bien supremo trascendente, es el bien común de la sociedad que está regulado a través de normas de moralidad constituidas por las leyes y la conciencia.
  • David Hume

    David Hume

    Para El, la moralidad no es ninguna cuestión de hecho, porque decir que algo es un “hecho”, equivale a decir que es un objeto posible de conocimiento; y que para conocer algún hecho o verdad únicamente se requiere de la participación de la parte racional de la mente, pero para actuar se requiere, además, de la intervención de la parte pasional o conativa ligada a los sentidos. Las cuestiones de hecho o de conocimiento no pueden por sí mismas dar razones para actuar.
  • Kant

    Kant

    Para Kant la existencia de dos tipos de razón, la
    práctica y la pura, y asienta que el supremo principio de moralidad está implícito en nuestro pensamiento. La razón práctica debe producir una voluntad que sea buena, misma que depende de las sensaciones. Para el filósofo, nuestros fines y nuestra concepción del bien se fundamentan en el imperativo categórico, conformado por un criterio de corrección moral en acciones.
  • John Stuart Mili

    John Stuart Mili

    Fundamenta la ética en un principio de utilidad que aprueba o en su caso, desaprueba toda acción humana. Este principio es corroborado cuando las acciones promueven la felicidad, constituyéndose en actos correctos si apuntan a este fin, e incorrectos si se apartan de él. Todo conocimiento moral es adquirido y expresado en modo imperativo, aunque las reglas morales deben aplicarse a cada caso en particular.
  • Georg Wilhelm Friedrich Hegel

    Georg Wilhelm Friedrich Hegel

    Intenta una vía distinta en el ámbito concreto de la ética, más ceñida a los hechos, dado que la ética es, en definitiva, filosofía práctica. Muestra lo que para él son las insuficiencias de una Moralität universal y abstracta, a la que ve como un absoluto inútil para la acción. Si obrar moralmente consiste en asumir el puro deber, siempre será preciso renunciar a obrar. Entonces contrasta el deber puro con la conciencia ignorante y sensible,el juicio moral universal con la conciencia particular
  • Karl Marx

    Karl Marx

    Para él, los seres humanos no necesitan una moral para ver transformado su mundo. Necesitan que sean transformadas las condiciones de inhumanidad en que vive la mayoría, víctima de la desigualdad y de la injusticia. Para El, no es la teoría, sino la práctica, el cambio de las circunstancias reales, lo que eliminará ciertas ideas de las mentes humanas. Las ideas expresan siempre las relaciones materiales dominantes; y la dominación material se refleja en la dominación ideológica.
  • Ludwing Wittgenstein

    Ludwing Wittgenstein

    Distingue entre un sentido relativo y uno absoluto de lo Ético. El primero está condicionado a ciertos propósitos convencionales y se ajusta a un estándar predeterminado, aunque advierte que ello no corresponde con la manera en que la Ética en absoluto aborda la cuestión del bien, lo valioso y lo correcto, pues un juicio relativo es un enunciado que puede carecer del carácter asignado a uno de valor al sujetarlo a situaciones hipotéticas o condicionales.
  • Friedrich Nietzsche

    Friedrich Nietzsche

    Denuncia la falsa universalidad de los valores morales, ya que considera que éstos no proceden de la singularidad de la conciencia, sino de “la voz del rebaño en nosotros”. Para Nietzsche, en cuanto un acto se hace consciente deja de ser particular y único; en cuanto una vivencia se convierte en lenguaje, la singularidad desaparece y habla lo colectivo, pues el concepto busca la igualación de lo desigual, y esto termina siendo una ficción, pero que resulta muy útil para la supervivencia.
  • Bioetica

    Bioetica

    Estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y de la salud, examinadas a la luz de los valores y de los principios morales. representa un neologismo de bio-vida y ética. Refiere a la ética o comportamiento correcto en relación a la vida. La idea central de la bioética es el respeto de la vida humana, idea que está presente en todas las corrientes del pensamiento ético.