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A partir de la Edad Media y a raíz de las graves pandemias de aquella época, las autoridades eclesiásticas y médicas y los conocedores empíricos contribuyeron a la difusión de esta teoría de las fuerzas maléficas y de la importancia de los signos premonitorios provenientes del aire, del cielo, del agua y de la tierra. La “muerte negra” de 1347
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Para el doctor Thomas Short, la epidemia de la influencia en Londres fue anunciada cuatro años antes por la aparición de cometas, la erupción del volcán Vesubio, la caída de una lluvia roja y terremotos continuos, de los cuales cada evento tenía un significado.
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Hubo tres versiones principales de la teoría humoral: la ayurvedica de la India, la de las fuerzas opuestas yin-yang de China y la de Hipócrates; esta última fue la más radical, al romper con la concepción divina sobrenatural de la enfermedad. La doctrina hipocrática no solo fue cercana a la ayurvedica, sino que recopilo también la percepción de Empédocles y de otros pensadores de Grecia antigua acerca de los elementos constitutivos del universo.
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La teoría astral, cósmica o sideral plantea en esencia que las estrellas y los planetas afectan el comportamiento de las personas y de las plantas conocida en la cultura babilónica y en la Grecia primitiva donde el diagnostico reposaba en parte sobre “criterios astrales”, hallo un espacio mental muy receptivo en la población a partir de la Edad Media y ha perdurado virtualmente en todas las sociedades, a pesar de que no ha podido ser demostrada con certeza.
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Galeno, en la exposición de Nutton, resalto la llamada causa eficiente de la enfermedad, que tenía al menos dos componentes: la causa inicial (causa procatartica), y la causa antecedente (causa antecedens). La causa inicial comprendía factores ambientales como el frio y el calor, y el antecedente incluía la predisposición del cuerpo a ser afectado por una determinada enfermedad. Había tres categorías principales causas. Las individuales (sexo, edad, aclimatación, etc).
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Es la culminación de las investigaciones realizadas por Louis Pasteur y Robert Koch, el primero sobre el gusano de seda y la fermentación del vino y de la cerveza; y el segundo sobre el ántrax y la tuberculosis. Dicha teoría rompió con los viejos esquemas, se fundamentó en la observación experimental y abrió la era del concepto moderno de casualidad, apoyado en los atributos de asociación, temporalidad y dirección