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Esta piedra contenía información escrita sobre el decreto que ensalzaba la figura del faraón Ptolomeo V en el primer aniversario de su reinado, en el año 196 a.C. Lo curioso es que, en esta piedra de más de un metro de altura y casi 800 Kg de peso, estaba redactado el decreto en cuestión en tres idiomas diferentes: los jeroglíficos egipcios, la escritura demótica y el griego. -
Pero en esta época existieron también otras dos culturas, la griega y la romana, cuya aportación a la traducción data quizás de épocas anteriores, ya que la misma civilización romana fue la encargada de trasvasar la mayoría de la literatura griega al latín. -
La desaparición del hebreo como lengua religiosa dio como resultado la necesidad de traducir de este idioma en peligro de extinción a otro que pudiera entender el pueblo judío. El idioma elegido fue el griego. Fue posteriormente, ya en el siglo II d.C. cuando comenzaron a aparecer las primeras traducciones de los libros del Antiguo Testamento desde el griego hacia el latín, versión que se denominó Vetus Latina. -
Ya en los siglos IX y X, Bagdad se convierte en el centro neurálgico de la traducción. Se traducen al árabe, los trabajos existentes en griego en campos como el de la filosofía y la ciencia. La península Ibérica era entonces un territorio multicultural. En este territorio convivían también judíos y cristianos, todos ellos con lenguas y culturas diferentes, que hacían de la traducción una absoluta necesidad. -
Toledo era el reflejo más fiel de la convivencia entre las tres culturas. Su conquista en el año 1085 y la tolerancia que mostraron los reyes castellanos cristianos con musulmanes y judíos facilitó que esta amalgama de culturas pusiera en marcha múltiples proyectos de traducción de los diferentes textos clásicos grecolatinos alejandrinos del árabe al latín. En la mayoría de las ocasiones existía una traducción intermedia a la lengua vernácula ya emergente: el castellano. -
Con la creación de la imprenta en el siglo XV el mundo de la cultura se revoluciona por completo. En un mundo en el que las distintas lenguas vernáculas están también viviendo su apogeo, la rápida difusión del conocimiento influirá de forma decisiva en el desarrollo de la traducción. La aparición de todas estas lenguas vernáculas impulsa la necesidad de traducir especialmente los textos religiosos, que se trasladarán a dichas lenguas en lugar del latín, que irá perdiendo su hegemonía. -
La expansión industrial, comercial y científica que aconteció a partir del siglo XIX y la posterior internacionalización de las relaciones comerciales y diplomáticas hicieron que se multiplicasen la necesidad de traducir. El auge de las traducciones ha evolucionado mucho durante los siglos posteriores, pero hay otro hito que claramente ha marcado un antes y un después en la historia de la traducción: el descubrimiento de las nuevas tecnologías.