Correlacionando los humanismos

  • Period: 1301 to 1401

    Humanismo renacentista

    Se fundamentó en una relectura de las artes, literatura y filosofía clásicas de las antiguas Grecia y Roma.
    El pensamiento más generalizado era el denominado “Teocentrismo” (el centro de todo Dios). Giraba en torno al imaginario de la voluntad de Dios.
    El antropocentrismo, puso en marcha una serie de eventos que marcaron el desarrollo del conocimiento científico.
    Un ejemplo de ese perfil humanista, creativo, de pensamiento crítico y divergente es el famoso Leonardo Da Vinci
  • Period: to

    Humanismo exótico

    Concebido por Lévi-Strauss como el redescubrimiento o reconocimiento de las culturas.
    Este se construye sobre la consciencia de una visión mundial de la humanidad. Asimismo, aparece y crece de la mano de la industrialización y del fortalecimiento del mercado internacional
    Este humanismo plantea el desafío de reconocer y aceptar la diferencia como elemento sustantivo de la realidad social. Aunque todos debemos ser iguales en derechos, hay que reconocer que somos diferentes.
  • Humanismo democrático

    Humanismo democrático
    Se construye sobre el desafío de crear estructuras incluyentes y participativas desde los principios de diversidad, pluralidad y multiculturalidad.
    La priorización de los saberes y las ciencias “productivas” comenzaron a prescindir de las humanidades, pues se consideraba que estas no aportaban de manera directa al desarrollo económico.
    Martha Nussbaum (2010), propone el debate de dos enfoques de valoración: la educación para la renta versus la educación para la democracia.
  • Humanismo digital: un nuevo renacimiento

    Humanismo digital: un nuevo renacimiento
    Las prácticas de esta nueva cultura digital implican desafíos tanto para la producción económica como para la misma subsistencia de la humanidad. Estudios recientes muestran que en los próximos
    cinco años, habrán desaparecido la mitad de los trabajos que tradicionalmente se vienen realizando.
    Sin embargo, hay aspectos que ni la máquina ni la tecnología digital podrán reemplazar. Son todas esas “capacidades y habilidades que han hecho parte de lo esencial e irreductiblemente humano” (Aoun, 2017)