• 1225

    Santo Tomás de Aquino

    afirma que el objetivo de las leyes es el bien común, objetivo de todo gobierno, que es el bien de todos, como medio para lograr el fin último, que es la gracia de Dios.
  • 1467

    Erasmo de Rotterdam

    considero que la única guerra justa era la que se hacía en legítima defensa, no cuando se inicia el ataque, ya que esto no sería para el bien común, criticando a Maquiavelo en su particular visión del bien común
  • 1467

    Maquivelo

    , en su obra “El Príncipe” donde analiza la realidad política de los estados en su evolución histórica, que el bien común era el bien del estado,
  • 1516

    Tomás Moro

    escribe la “Utopía”, donde habla de un bien común que trasciende a los pueblos particulares, para lograr un orden jurídico de toda la humanidad, en vistas a su bien común, como un derecho natural vigente y justo.
  • Jacques Maritain1

    expuso en su obra “La persona humana y el bien común” al bien común, como lo que trasciende al bien particular de cada uno, que debe tender al bien del conjunto social, y al mismo tiempo, al desarrollo individual, no solo material sino fundamentalmente moral.
  • Immanuel Kant,

    A fines del siglo XVIII intenta crear una ética universal, estableciendo un deber moral que pueda aplicarse en cualquier tiempo y lugar, creando su imperativo categórico, poniendo como máxima a realizar: “obrar de tal modo que puedas querer que tus actos puedan ser ley para todos”
  • Rerum Novarum

    mayor solidaridad con respecto a los más necesitados, reconociendo a los obreros el aporte que al bien común, realizan con su trabajo, por lo cual sus necesidades básicas deben ser satisfechas, con la colaboración de todos los ciudadanos.
  • Juan XXII

    Su Santidad resumió, las exigencias del Bien Común en el
    plano nacional, de la siguiente forma:
    • Dar ocupación al mayor número de personas.
    • Evitar que se constituyan categorías privilegiadas.
    • Mantener una adecuada proporción entre salarios y precios.
  • ARISTOTELES

    La sociedad no es un capricho, si no una propiedad que fluye de la naturaleza de la persona