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Robert Hooke no era biólogo, era un curioso incansable. Un día, cortó una lámina finísima de un tapón de corcho de una botella. Al mirar por su lente, no vio vida, sino los restos de lo que alguna vez fue un árbol. Lo que vio le recordó a las pequeñas celdas (celdas de monjes) de un monasterio. Así, por una simple comparación visual, nació la palabra "Célula". -
Anton van Leeuwenhoek no tenía estudios universitarios; vendía telas en Holanda. Su obsesión por crear las mejores lentes para contar hilos lo llevó a fabricar los mejores microscopios de su época. Un día puso una gota de agua estancada bajo su lente y... ¡sorpresa! Descubrió un universo de "animalillos" moviéndose. Fue el primer humano en ver bacterias y espermatozoides, aunque nadie le creyó al principio. -
Robert Brown estaba fascinado con las orquídeas. Mientras otros miraban la célula como un todo, él se fijó en que dentro de cada una había una manchita oscura, una especie de "corazón" o centro de mando. Lo llamó Núcleo. Fue el primer paso para entender que la célula tenía una organización interna compleja. -
Esta es mi parte favorita. Matthias Schleiden (que estudiaba plantas) y Theodor Schwann (que estudiaba animales) eran amigos. Se dice que durante una cena, mientras charlaban de sus investigaciones, se dieron cuenta de algo asombroso: sus notas eran casi idénticas. "Mis plantas están hechas de células", dijo uno. "¡Mis animales también!", respondió el otro. Esa misma noche unieron fuerzas para declarar que todo lo vivo comparte el mismo diseño básico. -
Hasta ese momento, muchos pensaban que las células "aparecían" por arte de magia (generación espontánea). Rudolf Virchow, observando procesos de enfermedad y división, fue tajante: la vida no surge de la nada. Toda célula viene de otra. Es como una cadena infinita que nos conecta con el primer ser vivo de la Tierra. -
Janet Plowe fue como una cirujana de lo invisible. Con herramientas diminutas y muchísima paciencia, demostró que las células tienen una "piel" elástica (la membrana) que las protege y les permite "comer" y hablar con otras. ¡Ella fue quien descubrió las paredes de la casa de la vida! -
Lynn Margulis fue la rebelde que descubrió que nuestras células son en realidad un equipo. Propuso que hace millones de años, una célula se tragó a una bacteria y, en vez de comérsela, se hicieron "mejores amigas" para ayudarse. Aunque al principio nadie la creyó, demostró que la clave de la vida es colaborar.