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Las prendas eran simples, hechas con materiales del entorno, de la naturaleza como pieles, tendones y huesos de animales o fibras vegetales.
Encontrábamos entonces una producción útil y una definición funcional y no estética. -
Si nos remontamos a los inicios de la producción textil, nos encontramos en el Paleolítico, donde la ropa aparecía como necesidad del ser humano de cubrirse y protegerse del frío, especialmente con las migraciones a zonas menos cálidas como Eurasia. -
Primeras prendas.
Materiales naturales: pieles, tendones, fibras vegetales.
Función: práctica. -
Con el desarrollo de las primeras rutas comerciales y el avance de la navegación, los tejidos comenzaron a circular entre distintas regiones, lo que favoreció el intercambio cultural y económico. En este contexto aparecen también prestamistas, banqueros y comerciantes, que facilitaban el movimiento de mercancías y generaban especulación en torno a productos valiosos como los tejidos. -
Durante el Neolítico gracias a la agricultura y la domesticación de animales los materiales para la producción de ropa mejoran, usando lana, algodón y otros. Con esta mejora llega también la función social, identitaria y estética de los textiles. -
Estas dinámicas económicas supusieron un cambio progresivo hacia formas tempranas de capitalismo, basadas en créditos, bancos y fondos que permitían financiar expediciones comerciales y producción a mayor escala. -
Mejora de materiales: uso de lana y algodón.
Ropa con función: social y estética.
Comienzan rutas comerciales. -
En algunas comunidades rurales y culturas sigue existiendo producción artesanal con técnicas tradicionales. -
La causa principal de esto era precisamente debido a que las sociedades eran preindustriales y tenían poca mecanización. A consecuencia de ello, la producción era limitada y las prendas duraderas, además tenían un alto valor económico y el trabajo de esta era mayoritariamente familiar o gremial. -
Hasta el siglo XVIII, la fabricación de ropa era un proceso lento, manual y local. Los tejidos se elaboraban en hogares y pequeños talleres mediante técnicas artesanales como el hilado y el telar manual.
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La Revolución Industrial marcó un punto de inflexión en la historia de la moda. La invención de máquinas como la “spinning jenny” y el telar mecánico permitió aumentar la producción de textiles a gran escala. Los centros fabriles crecieron en Europa y posteriormente en Estados Unidos. Esto se dio gracias a los avances tecnológicos en la maquinaria, la disponibilidad de algodón procedente de colonias y el crecimiento del capitalismo industrial.
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“En 1897, un devastador incendio se cobró la vida de 126 personas en París. El motivo: un invento aparentemente inocente y divertido como un proyector de cine”. El incendio se considera un punto clave para comprender la evolución histórica de la industria textil y la necesidad de regular las condiciones de producción y consumo. Evidenció las deficientes medidas de seguridad propias de la época y la vulnerabilidad de los espacios relacionados con el textil. -
Finalmente, la búsqueda de mano de obra continuó siendo barata hasta la actualidad, pero si hay un cambio a destacar de esta época, es el paso del trabajo doméstico al trabajo fabril. Que pese a los problemas que ocasionaba en cuanto a factores extremos de consumo o uso responsable, ayudaba a la producción y es el comienzo de las facilidades de la vida que hoy en día tenemos. Esto ayudo a los trabajadores y al tiempo, esfuerzo y rendimiento de producción. -
Además, la caza de ballenas se permitía, usando “las barbas de ballena” para dar forma a corsés y vestidos, y el aceite de ballena para tratar el cuero o impermeabilizar textiles. Con el tiempo estos materiales fueron sustituidos por productos industriales y por una gran preocupación y batalla a favor de la conservación de estos animales. -
Este auge de la producción textil llevó a la reducción drástica del precio de las prendas, la aparición de fábricas con condiciones laborales duras y a los primeros casos documentados de explotación laboral e infantil en la industria textil. Uno de los episodios más significativos relacionados con la producción textil ocurrió en París en 1897 en el Bazar de la Charité, una feria benéfica muy popular donde se exponían y vendían tela, vestidos y productos de moda. -
Debido al traslado de fábricas a países con salarios bajos (Bangladesh, India, Vietnam), se desarrolló el aumento drástico de la producción mundial de ropa y consolidación de marcas globales que a su vez también influyó en el modelo de consumo estadounidense y fenómenos como la obsolescencia programada, que fomentaron una compra constante y rápida de productos textiles. -
Durante el siglo XX, especialmente tras la Segunda Guerra Mundial, la producción textil se expandió internacionalmente. Los avances en transporte y comercio mundial cambiaron por completo el proceso productivo. Esto llevó a la reducción de costes de transporte, la aparición de fibras sintéticas (poliéster, nylon) y el crecimiento del consumo en masa.
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Desde los años 90, la moda rápida (fast fashion) transformó la relación entre consumidores y ropa. Marcas como Zara, HM o posteriormente Shein implantaron un modelo basado en colecciones rápidas, precios muy bajos y renovación constante, lo que causó la globalización extrema de las cadenas de suministro, el uso intensivo de publicidad y tendencias y la formación de una nueva cultura del consumo inmediato.
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Todo lo anterior, la formación de una nueva cultura de consumo inmediato, llevó a la sobreproducción de ropa y enormes cantidades de residuos textiles, la precariedad laboral en países productores y la contaminación masiva por tintes, uso excesivo de agua y microplásticos. -
Como cambio notable en este momento de la producción textil, encontramos que el ritmo de consumo se vuelve acelerado y desechable, a pesar de la aún dependencia de mano de obra barata y la necesidad de recursos naturales. -
En los últimos años, la preocupación por el medioambiente y los derechos humanos ha impulsado movimientos como Fashion Revolution, la economía circular y la moda sostenible. Esto se ha debido al intento de acercamiento con causas naturales que afectan directamente a la vida humana y a la salud del planeta en el que vivimos.
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El colapso del edificio Rana Plaza en Bangladesh, donde murieron más de 1.100 trabajadores textiles, supuso un antes y un después en la conciencia mundial sobre las condiciones laborales en la moda. Situaciones como estas sucedían debido a la construcción y asignación de edificios inseguros a la producción textil además de la falta de regulaciones y la presión de las marcas por producir rápido y barato. A partir de sucesos como el de Rana Plaza, se crearon acuerdos como el Acuerdo de Bangladesh. -
Además se generó una mayor presión internacional hacia las marcas para la mejora de las condiciones laborales y con ello surgió el auge del movimiento de la moda ética.
Como cambios notorios en este año surge una mayor transparencia en algunas cadenas de suministro pese a la continuidad de malas condiciones en muchas fábricas. -
Se han encontrado evidencias científicas del impacto ambiental: emisiones, agua, residuos y gracias a un mayor acceso a la información y las iniciativas públicas y campañas educativas se trata de establecer un equilibrio entre necesidad y producción. -
Estos movimientos contribuyeron a que se aprobaran leyes laborales, normas de seguridad en las fábricas y protección para trabajadoras vulnerables, marcando un antes y un después en la defensa de los derechos laborales en la industria textil. -
Aunque el Paleolítico siempre quedará a años luz de esta situación actual de destrucción total, los inicios de conciencia ambiental han llevado a la creación de prendas recicladas o de menor impacto, al nacimiento del interés y su crecimiento en reparar, intercambiar o reutilizar ropa y a la creación de nuevas leyes sobre residuos textiles en la Unión Europea. -
Se trata de desarrollar una conciencia que lleva al surgimiento de alternativas más ecológicas y éticas pese a la coexistencia con la fast fashion. -
Activistas como Rose Schneiderman denunciaron públicamente estas condiciones tras tragedias como el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist en 1911, donde murieron 146 trabajadoras. Figuras como Clara Lemlich impulsaron grandes huelgas de costureras, como la “Revuelta de las 20.000”, y activistas como Crystal Eastman y Mother Jones denunciaron el trabajo infantil y la explotación de mujeres en fábricas textiles. -
Aunque las reivindicaciones lograron avances importantes, muchas de las problemáticas denunciadas, como bajos salarios, jornadas extensas, riesgos para la salud y explotación infantil, se continúan hoy en fábricas de países productores de moda rápida, mostrando una clara continuidad histórica entre los abusos del siglo XX y los desafíos actuales de la industria textil a nivel global. -
Causas: Durante el siglo XX, las duras condiciones laborales en la industria textil, como jornadas extensas, salarios muy bajos y entornos peligrosos, afectaron especialmente a miles de mujeres inmigrantes que trabajaban en fábricas textiles en Estados Unidos, lo que generó importantes movimientos de protesta y organización sindical.