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En esta época la decoración era súper importante porque mostraba la posición social de cada persona. Usaban muebles de madera decorados con oro y piedras, y pintaban las paredes con dibujos y símbolos que representaban su vida y sus dioses. Todo era muy simétrico y con colores fuertes.
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Aquí comenzaron a usarse alfombras y tejidos decorativos que eran preciosos. Los interiores tenían formas geométricas y las casas estaban organizadas según la importancia de la gente. Les encantaba decorar con relieves y patrones repetitivos.
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Los griegos eran súper elegantes. Todo se basaba en proporción y armonía. Usaban patios interiores, mosaicos en el suelo y muebles muy simples pero bonitos, como el famoso “klismos”. Su decoración era sobria, nada cargada.
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Los romanos llevaron los interiores a otro nivel. Tenían frescos pintados, mosaicos de colores y habitaciones específicas para cada actividad. Además, inventaron la calefacción interior, así que sus casas eran mucho más cómodas.
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Aquí los interiores eran súper brillantes y lujosos. Usaban mucho mármol, mosaicos dorados y textiles de colores intensos. Todo con un toque religioso y espiritual.
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Las casas eran muy simples y oscuras. Había pocos muebles y casi nada de decoración. La gente se enfocaba en lo práctico, no en lo estético.
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Los edificios eran sólidos y fuertes. Los muebles eran enormes y pesados. Se usaban tapices para cubrir paredes y mantener el calor. La decoración era sencilla y simbólica.
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Este estilo es súper reconocible por sus líneas verticales. En interiores, se empezaron a ver vitrales coloridos y muebles más estilizados, con formas puntiagudas. Todo buscaba mayor altura y luz.
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Es como el “renacer” del arte clásico. Los interiores se volvieron más elegantes y sofisticados, con frescos detallados, artesonados de madera y muebles diseñados cuidadosamente. La decoración mostraba cultura y riqueza.
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Este estilo exageraba todo lo que había hecho el Renacimiento. Las formas eran más complejas, las proporciones más alargadas y la decoración mucho más recargada y artística.
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El barroco era dramático y súper ostentoso. Había espejos enormes, cortinas pesadas, paredes llenas de detalles y muchísimo dorado. Era un estilo que buscaba impresionar a todos.
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Después del drama barroco, llegó este estilo mucho más dulce y romántico. Colores pastel, curvas suaves, flores, y muebles delicados. Los espacios eran más íntimos y femeninos.
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Aquí se volvió a lo simple y ordenado. Inspirado en Grecia y Roma, el estilo tenía líneas rectas, colores sobrios y muebles simétricos. Era elegante pero sin exagerar.
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Inspirado en el poder militar de Napoleón. Los interiores eran serios y grandiosos, con muebles sólidos, maderas oscuras y detalles como águilas y símbolos romanos. Todo se veía muy formal.
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Un estilo súper sentimental. Las casas se llenaron de flores, textiles, cortinas voluminosas y colores cálidos. Todo era suave, acogedor y bastante recargado.
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Este movimiento valoraba lo hecho a mano. Los muebles eran simples, de madera, con detalles inspirados en la naturaleza. Rechazaban lo industrial y buscaban lo auténtico y artesanal.
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Muy característico por sus líneas ondulantes y decoraciones inspiradas en plantas y flores. Usaban mucho vidrio, hierro y mosaicos. Todo era muy fluido y orgánico.
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Marcó un antes y un después. Se enfocaba en la función antes que en la forma. Líneas simples, materiales industriales y diseño inteligente. Es el origen de lo que hoy llamamos “diseño moderno”.
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Un estilo moderno, glamuroso y súper geométrico. Mucho brillo, materiales como cromo, vidrio y lacas negras, y colores fuertes. Era el estilo del lujo moderno.
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Este estilo tenía espacios abiertos, colores neutros y muebles muy icónicos. Mucho vidrio, acero y minimalismo. Todo muy pulido y elegante.
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Súper famoso hoy en día. Muebles de madera, formas orgánicas, colores vivos y ambientes cálidos. Mezcla simplicidad con estilo personal.
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Este estilo es divertido y un poco rebelde. Mezcla colores llamativos, formas raras y referencias históricas pero reinterpretadas. Es irónico y muy expresivo.
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“Menos es más”. Se eliminan los excesos y se dejan solo las piezas esenciales. Colores neutros, líneas rectas y espacios súper limpios. Perfecto para ambientes tranquilos.
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Aquí se mezclan muchos estilos: nórdico, industrial, boho, japandi, tropical, etc. Las casas se enfocan en comodidad, luz natural y personalización. Es un estilo muy libre.
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Hoy en día se busca usar materiales reciclados, tecnologías inteligentes y diseños que mejoren la calidad de vida. Hay mucho interés en las plantas dentro del hogar, la eficiencia energética y los espacios flexibles.