-
Su influencia pedagógica se basa en la lectura de los clásicos para estudiar la naturaleza del humano, con la ayuda de la observación e introspección.
Que el humano se conozca a sí mismo es indispensable en la propuesta de Montaigne, “que el hombre acepte su condición y su suerte con claridad” (Abbagnano, 1996, p.233) y para eso cuenta con dos experiencias fundamentales: estoicismo y escepticismo. -
Se proclama en contra del “formalismo de la educación renacentista” argumentado que esta crece de conocimientos significativos, ya que eran repetitivos y mecánicos. Todo esto lo escribió en su obra: Gargantùa y Pantagruel, donde el mismo expone su experiencia.
-
Maquiavelo declara que los hombres no son buenos ni malos, simplemente deben aprender actuar según la necesidad.
El hombre debe comprometerse con la historia, aprender del pasado y actuar activamente en el presente, esto le ofrece al hombre dejar “de ser esclavo de los acontecimientos” (Abbagnano, 1996, p.248). -
La educación humanística de Moro se basa en generar hombres activos que participen en la sociedad civil y política, tal como lo describe su obra: De optimo reipublicae statu deque nova insola Utopia.
Con esta obra también fue creador de un nuevo género literario: Utopías. Género en el que se hacen representaciones de situaciones o estados como “experimentos mentales” (Abbagnano, 1996, p.229) pero que no existen. -
Erasmo contribuyo pedagógicamente de una forma radical y beneficiosa para la humanidad. En primer lugar considero la necesidad de respetar, en el infante, su equilibrio y desarrollo de maduración contante en su vida, aspecto que no había sido considerado hasta entonces. Reconoce las individualidades de cada niño. Se proclamaba a favor de “la educación literaria” (Abbagnano, 1996, p.228), que comenzarían de forma sencilla, tempranamente y con alegría.
-
Construye los cimientos de las ciencias naturales modernas. Su propuesta educativa, presupone descubrir, por medio de la experiencia sensible, la armonía de las cosas (naturaleza) tal y como lo expresen las matemáticas en sus leyes. Leonardo se proclama enemigo de toda autoridad o especulación que no provengan de la experiencia y dice: “la sabiduría es hija de la experiencia” (Abbagnano, 1996, p.250) afirmando que lo único que no engaña al hombre es su propia experiencia.
-
En la educación, el Humanismo fue una revolución pedagógica, ya que retoma los textos de los grandes clásicos de la antigüedad, ya sea las malas traducciones, los comentarios de los comentarios de estas grandes obras, pero siempre leídas y analizadas con un verdadero sentido, totalmente diferente y ya muy lejos de la escolástica. Comienza a finales del siglo XV, se desarrolla en todo el siglo XVI y finaliza a principios del siglo XVII.
-
Este personaje es el punto de cierre de la escolástica y el nuevo inicio de la filosofía. Su principal obra es: Comentario a las sentencias, sin embargo escribió otras como la Summa totius logicae, Quodlibeta, Dialogus inter magistrum et discipulum y De imperatorum et pontificum potestate.
La naturaleza entonces se convierte en el principal problema de estudio, el “objeto de la experiencia sensible” (Abbagnano, 1996, p. 190) -
“Junto a Santo Tomás, el otro máximo representante del a filosofía escolástica del siglo XIII es Duns Escoto, quien contribuyó vigorosamente a plasmar el concepto de una ciencia totalmente demostrativa y, por tanto, absolutamente rigurosa” (Abbagnano, 1996, p. 185).
-
Concebía como ciencia primera a la metafísica ya que de ella se desprendían las demás. La filosofía la dividía en tres grupos: la moral, la física y las matemáticas, esto con la idea de realizar una enciclopedia. En ella resalto el significado y uso de las ciencias experimentales para la educación. Sus principales obras: Opus maius, Opus minus y Opus tertium.
-
Tenía como plan de estudios la teología y la filosofía, también realizaron grandes aportes a la lógica, las matemáticas y física, en esta última retomaban las interpretaciones árabes de Aristóteles, aproximándose a la ciencia moderna