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Una de las razones por las cuales se desarrolló el turismo en las Canarias fue la salud. Miles de enfermos empezaron a frecuentar las islas de Tenerife y Gran Canaria para curar o aliviar enfermedades reumáticas, cutáneas, pero sobre todo respiratorias. Se recomendaba la terapia a base de los baños en las aguas del mar.
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Para hablar de turismo propiamente dicho habrá que esperar hasta el siglo XIX. En este momento comienzan algunas personas adineradas, sobre todo ingleses, alemanes, franceses, etc., a viajar por el mundo. Muchos comienzan a venir llamados por el clima benigno que hay en Canarias y también atraídos por el turismo de sol y playa, cada vez más popular entre las clases altas europeas.
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La instalación del cable telegráfico en 1883 facilitó la comunicación con el exterior y el aumento de las comunicaciones marítimas, lo que acercaba más las Islas con el continente europeo.
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La figura de Néstor y su apuesta decidida por fomentar el turismo caló en la sociedad, iniciándose una corriente de opinión que venía refrendada por el creciente interés que comenzaban a mostrar los extranjeros por conocer nuestra isla y sus excelentes condiciones climatológicas, frente a la crudeza del invierno en Europa.
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La segunda fase del turismo se produce a partir de los años 60 y corresponde al primer “boom turístico” de las Islas. Comienza a extenderse el llamado “turismo de masas” o “turismo de sol y playa”, que no deja de crecer hasta bien entrada la crisis del petróleo que se inicia en 1973.
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Para analizar la competitividad turística que tiene un destino como Canarias, hay que estudiar la evolución que ha ido teniendo como destino y como ha ido paso a paso creando los cimientos de su nivel de competitividad respecto a otros destinos.
Ese desarrollo empezó en Gran Canaria. Desde ese momento se comenzó a pensar en Maspalomas. Se inició la andadura del proyecto Maspalomas Costa Canaria, naciendo el turismo de masas en Canarias. -
Las inversiones extranjeras producen una transformación radical de la economía insular, un proceso de neocolonización en el que el modelo de especialización isleño pasa de exportar mercancías (plátanos, tomates, flores...) a exportar servicios (paquetes turísticos), todo ello controlado por los tour-operadores internacionales.
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La crisis del petróleo en 1973, fue la primera crisis coyuntural grave que tuvo el desarrollo turístico en Canarias. Caracterizada por:
• Menor receptividad de turistas
• Una ralentización o paralización de los proyecto turísticos de desarrollo de las infraestructuras. -
El primer logo utilizado por el Patronato Provincial de Turismo de Las Palmas define a la perfección la idea con la que fue creado. La obra del artista y pionero del turismo en Canarias, Néstor Martín-Fernández de la Torre (1887-1938), sirvió de inspiración para su diseño. Una pintadera de tres triángulos, representando a las tres islas de la provincia, estaba coronada por dos líneas onduladas, que simbolizaban al mar, y una silueta de palmera con las letras P y T a cada lado.
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Finalmente, a partir de los 90 se ha ido acentuando la demanda de los turistas, especialmente de los europeos, de áreas alejadas de la muchedumbre, de las ciudades, de áreas que permitan el contacto con la naturaleza y las tradiciones de la población autóctona. Es el turismo rural.
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Una vez superada la crisis energética, se inicia un proceso de recuperación que da lugar a lo que podría llamarse el “segundo boom turístico” del Archipiélago y que se extenderá hasta 1990. Uno de los rasgos más significativos de esta etapa es la demanda de nuevos modelos de turismo, tales como el turismo rural, turismo ecológico, de congresos, etc.
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El archipiélago canario, de origen volcánico situado frente a las costas de Marruecos y el Sáhara Occidental se ha convertido casi en lugar de peregrinación para turistas de toda Europa, especialmente del Reino Unido y Alemania. Su clima subtropical y su riqueza cultural y paisajística hacen de las "islas Afortunadas" un destino turístico perfecto, algo que la población local ha aprendido a explotar muy bien.