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En 1985 Cancún ya empezaba a consolidarse como destino turístico, pero la ciudad y la zona hotelera todavía eran pequeñas. En la imagen se observa una franja costera con menos edificios y más áreas verdes, además de grandes zonas de selva y manglar alrededor de la ciudad. La huella urbana es reducida y el impacto visible sobre el paisaje costero aún es limitado. -
Para 2005 se observa un fuerte crecimiento de la mancha urbana hacia el interior y a lo largo de la costa. La zona hotelera está casi completamente ocupada por grandes complejos turísticos y aparecen más carreteras y fraccionamientos. Muchas áreas verdes cercanas a la ciudad se han convertido en zonas construidas. Este crecimiento responde al aumento del turismo internacional y a las inversiones ligadas a la globalización. -
En 2015 Cancún se aprecia como una ciudad turística totalmente consolidada, con una población cercana a los 740 000 habitantes y millones de visitantes al año. La imagen muestra una mancha urbana extensa y casi continua, con menos parches de vegetación alrededor. El turismo masivo genera problemas de agua, manejo de residuos y erosión de playas, lo que demuestra que el crecimiento económico también trae retos ambientales. -
En las imágenes más recientes se ve que la expansión urbana sigue avanzando hacia tierra adentro y hacia otras zonas de la costa del Caribe mexicano. Al mismo tiempo, aumentan las preocupaciones por la contaminación, la pérdida de manglares y la vulnerabilidad de las playas y arrecifes. Esto ha impulsado debates y proyectos sobre turismo más sostenible y protección ambiental, aunque el reto sigue siendo grande frente a la presión global del mercado turístico.